Un pequeño recordatorio

Estoy buscando datos, pistas, indicios… pero no encuentro nada de eso.

En su lugar, me cruzó con una publicidad que revela lo que los más sofisticados publicistas de hoy prefieren disfrazar.

Buenos Aires, 1924.

“Cuando no se es bella…”: así comienza. Cuando no somos bellas, tenemos que comprar productos para lograrlo: el arte y la ciencia nos asistirán.

Suspiro. Sigue todo igual por acá. A casi cien años.

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