1926

Mi biblioteca es un conjunto confuso de materiales raros, libros que me han regalado, elementos realmente útiles y paquetes cerrados. Tiene una sección dedicada a Rosa Bonheur y otra a María Bashkirtseff.

Estantes.

Dicen que Aby Warburg le vendió a su hermano Max el derecho de llevar adelante los negocios familiares a cambio de que solventara su hábito de comprar libros. Tenía trece años en ese momento. Ese gesto siempre me pareció de lo más normal.

1926.

Los Salones Nacionales han ocupado un lugar preferencial en mi trabajo. Los amo y odio al mismo tiempo. Han sido lugar de exclusión de las mujeres, como traté de demostrar en Trazos invisibles. A pesar de todo, hoy empecé un camino tan largo como inconducente: coleccionar los catálogos.

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